Mostrando entradas con la etiqueta Jordania. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Jordania. Mostrar todas las entradas

13 de septiembre de 2010

8 apuntes sobre Jordania

P1200999

1. Welcome to the Hashemite Kingdom of Jordan

P1200971 Cualquier país árabe que se precie debe tener su correspondiente líder vitalicio. Algunos, incluso, dar lugar a familias vitalicias en el poder, creando dinastías al estilo de las monarquías europeas pero mandando realmente. En el caso de Jordania, que no está enemistada con Israel y que mantiene relativamente buenas relaciones con el resto del mundo, es la dinastía Hashemita la que ha heredado el poder que en su momento mantuvieron los Omeyas, los Abbasíes, los Fatimíes y, por último la dinastía del actual rey Abdullah II, sí, el marido de Rania de Jordania. Por cierto, los colores de la bandera jordana responden a todas éstas sagas históricas: negra/abasí, blanca/omeya, verde/fatimí y el triángulo rojo, hashemita (que viene, por cierto de Hashem, el abuelo de Mahoma).

P1210754 Y como en todo país árabe, éste reino está absolutamente cubierto de fotos del rey, su familia y sus antepasados. Entiendo que concede cohesión al país y algo a lo que aferrarse pues todo hijo de vecino cuelga la foto del rey Abdullah II en su casa, en su taller, en su tienda…. además de en la comisaría, el hotel, el hospital o el centro de interpretación.

Al menos parece que los hashemitas lo están haciendo bien pues han logrado, gracias sobre todo a las ayudas del exterior, tener uno de los países árabes más tranquilos y avanzados de toda la región. Además, el rey sale sonriendo en muchas de las fotos y eso quita formalidad a éste hecho, tan común por otro lado.

2. Ammán, la capital

P1210592 Siento decirlo, pero Ammán es feo. Jordania es un país maravilloso, con algunos hitos turísticos, históricos y naturales de primer orden, pero su capital es una ciudad fea. Lo que no quiere decir, que tenga algunas cosas muy interesantes. La ciudadela, el teatro romano (herencia de la Philadelphia de la Decápolis) y sus zocos exteriores abarrotados de gente.

Pero sobre todo, sus habitantes, agradables y dispuestos a ayudar. Desde el policía que te indica en inglés como llegar a mil sitios, hasta el anciano que nos indica voluntariamente los horarios de acceso a las ruinas o el taxista que nos cuenta su triste historia de amor con una chica canaria (termina mal: los padres no admiten la religión de ella y le casan con una chica jordana a la que ni conoce).

P1210587Lo mejor de Ammán es lo mejor de Jordania como país: se mezcla lo antiguo con lo moderno. Las calles atestadas de gente vendiendo y comprando en los zocos callejeros con la más actual Calle Al Wakalat en la que la gente joven, con y sin velo, compra en Zara o en H&M (curioso, ver sus escaparates adaptados a la realidad árabe), mientras que los minaretes de la mezquitas del barrio viejo compiten con las gigantescas pantallas publicitarias de la zona moderna. Una ciudad fea, pero para visitar.

P1210590 P1210599

3. Ayudas, turismo y fosfatos

P1210579Este tren que recorre el espacio desértico jordano lleva fosfatos. El 80% del territorio jordano (unos 90.000 kilómetros cuadrados) es desierto y gran parte de ellos los tiene que recorrer este tren, posiblemente hasta Aqaba, el puerto oficial (y único) al Mar Rojo en Jordania.

Y es que Jordania tiene tres fuentes principales de ingresos: el turismo (30% de la economía nacional), los fosfatos (20%, quinto productor mundial) y las ayudas del exterior (50%), sobre todo de EEUU, Arabia Saudí y, en menor medida, de la UE. Qué miedo da el dinero verde de Arabia Saudí. Y la lamentable influencia religiosa que ejerce.

En el campo del turismo, Jordania es cada vez más una potencia a tener en cuenta. Y los jordanos se han dado cuenta poniendo en el mercado numerosos artículos típicos de la zona a gran escala.

P1200955 Los barros y sales del Mar Muerto y los mosaicos son las estrellas del conjunto. Eso sí, los precios pueden llegar a ser prohibitivos. Como en todo viaje que se precie, en éste se incluye la consabida visita a centros de venta de estas cosas. En el caso de los mosaicos, al menos, nos toca valorar un centro donde se realizan mosaicos de forma artesanal. Y por eso una mesa de mosaico, o un jarrón, superan fácilmente el coste de todo el viaje de Siria y Jordania que estamos disfrutando…

4. Jordania bíblica

P1200938 Esto que se ve aquí, aunque calimosa, la Tierra Prometida. En esta colina murió, según los textos antiguos, Moisés, divisando lo que sería la Tierra Prometida para su pueblo: “Sube a este monte de Abarim, al Monte Nebo, situado en la tierra de Moab frente a Jericó, y mira la tierra de Canaán, que yo doy en herencia a los hijos de Israel y muere en el monte al cual subes” (Deuteronomio 32:49-0). Y allá que fue el hombre con su báculo y allí debió morir con 120 primaveras sirviendo de reclamo, un par de miles de años después a turistas y peregrinos religiosos.

P1200940 Si la tumba del hermano de Moisés, Aarón, se encuentra en las cercanías de Petra (gracias a lo cual fue descubierta la ciudad nabatea) la tumba del mismo Moisés no ha sido descubierta aún y, en su defecto, se ha construido un complejo arqueológico-eclesiástico en el Monte Nebo. Una misión franciscana italiana está trabajando desde hace muchos años en la recuperación de piezas del yacimiento mientras los turistas se afanan en buscar en el paisaje de la Tierra Prometida lugares míticos: Jericó, Jerusalén, Belén, Ramala, Qumrán, el Mar Muerto, el río Jordán y tantas otras cosas con nombres tan conocidos.

P1200933 El báculo de Moisés se convirtió en una serpiente, dice la leyenda, y un escultor la convirtió en realidad erigiendo una enorme figura un tanto extraña que da sombra al mirador de la Tierra Prometida. En el siglo IV los bizantinos construyeron aquí una iglesia cubierta de excelentes mosaicos. De ellos, y de los restos hallados en este yacimiento, trata el pequeño Museo que hay en el Monte Nebo (entre los que destaca una estela, la de Mesha, rey de Moab, en paleo-hebreo que se encuentra en el Louvre). P1200934 Aún así, en el Museo hay cosas interesantísimas, sobre todo inscripciones y mosaicos (el gran éxito de la misión franciscana) o alguna fotografía de la campaña arqueológica de 1933 realmente fascinante.

Algunos mosaicos no se pueden ver actualmente, pues la zona está en obras. Sin embargo, sí permanece para la visita el gran mosaico de la Capilla del Preste Juan, una capilla del siglo VI anexa a una de las iglesias bizantinas del conjunto, la de Amós y Casiseos. Los franciscanos de los años 30 hicieron muy bien en fotografiar todos los hallazgos, pues los mosaicos han sufrido más en estas últimas décadas que en su vida anterior. Aún así, el mosaico de la Capilla del Preste Juan se conserva en moderadas buenas condiciones y ha sido recientemente restaurado.

P1200943 El mosaico está decorado con escenas de caza y con la personificación de la Tierra, representada por una figura femenina con una diadema. Esta figura, ahora casi desaparecida, se reconoce perfectamente en las fotos del padre Bagatti en los años 30. El mosaico cuenta con una inscripción inserta en un templete: “Para la salvación y donación de tus siervos Sergio (hijo de Esteban) y de Procopio (hijo de Porfiria) y de Roma y de María y de Juliano Monje”.

5. Jordania romana y palestina

P1200996 Y hablando de Roma, en la cercana localidad de Madaba se halla uno de esos mosaicos fundamentales para entender tanto la situación en aquella época como en la actual. En el siglo VI, los bizantinos construyeron en Madaba varias iglesias. De ellas se han obtenido algunas piezas interesantes y algunos mosaicos espléndidos. Tan bellos eran los mosaicos que ni los persas ni los omeyas destruyeron las iglesias bizantinas, todo lo contrario, se incentivó en la zona la creación de talleres artesanales de mosaicistas.

Llegamos a Madaba tras recorrer tierras desérticas, ver acacias dando sombra a rebaños de cabras o a éstas siendo transportadas en coches por los beduinos. Madaba es una palabra aramea que significa zumo (Ma) de manzana (daba) lo que contrasta mucho con la desolación actual. En su momento debió ser una tierra muy fértil.

P1200977 Pues bien, en su Iglesia de San Jorge se guarda el mosaico de marras. Se trata de un mapa de dos millones de teselas de colores que refleja Palestina y Tierra Santa en el siglo VI. Llegó a medir 15x6 metros, si bien ahora no llega a 10x6. Fue hallado por casualidad al construir la nueva iglesia y ahora es el foco de atención de la ciudad. Desde el Nilo y el Sinaí hasta el Jordán (de donde los peces se dan la vuelta al llegar al Mar Muerto), a Jericó, Belén, Gaza, Tiro, Sidón, Karak… y Jerusalén, en el que se puede ver perfectamente el Cardo Máximo que la cruza y en donde se menciona “la nueva iglesia de la Virgen” que Justiniano mandó construir en 543, con lo que la datación es sencilla.

P1210697 Aún así, entre los yacimientos romanos destacan, por supuesto, Gerasa (Jerash) y otras tres de las ciudades de la Decápolis, Philadelphia (Ammán), Um Quais (Gadara) y Pella. La región jordana fue un importante centro del Imperio Romano a partir de Trajano (106 dC) como lo había sido antes en época Nabatea…

6. Grandes hitos

Sin lugar a dudas, Jordania es un país pequeño pero que contiene algunas cosas espectaculares y emblemáticas. Flotar en el Mar Muerto. Recorrer el desierto rojo del Wadi Rum. Recorrer el Siq hasta llegar al Tesoro de la Ciudad Nabatea de Petra. Pisar la plaza ovalada del yacimiento de Jerash, excelentemente conservado.

La verdad es que son estas cosas las que hacen de Jordania un destino ideal, fantástico. Creo que, a diferencia de otros países árabes, Jordania es un destino ideal para recorrerse por cuenta propia.

7. Jordanos

P1210152 Como comentaba en la parte de Ammán, los jordanos son en general gente muy amable y servicial, encantadores. Siempre dispuestos a dejar hacerse una foto sin problemas y con una sonrisa. Que se lo digan al policía jordano del Tesoro de Petra, que en poco más de cinco minutos tuvo que hacerse unas 10 fotos con diferentes turistas (vale, también conmigo, no lo pude evitar¡¡¡).

P1210748Pero entre las cosas que más me han llamado la atención entre los jordanos es, por ejemplo, las muestras de cariño entre hombres en la calle. Estos dos de arriba van de la mano y ya son mayorcitos.

Las muestras de cariño entre un hombre y una mujer en la calle son inexistentes. Desgraciadamente, la homosexualidad está prohibida y penada. Y sin embargo un par de hombres pueden ir de la mano todo el día en señal de cariño mutuo sin que nadie diga nada. Como diría un gran sabio de la época “Están locos estos jordanos”. :-)

P1210015 Otra cosa que me sorprendió es ver cómo numerosas personas ascendían a las azoteas de sus casas al atardecer como si de una terraza se tratase. En Jordania pasa como en Egipto y en muchos lugares de Turquía: las casas se construyen piso a piso, siempre dejando el superior abierto y diáfano con la estructura preparada para añadir otro piso para un familiar. Es en estos pisos inexistentes donde mucha gente pasaba la tarde del verano.

P1210157 Muchos de ellos son, por cierto, beduinos obligados a dejar su vida nómada y ahora comparten tradiciones y costumbres de antaño con una vida más o menos estandarizada. Eso sí, muchos de ellos no se separan de sus burros, cabras o dromedarios pues viven de sus animales.

En el caso de las cabras, muchos beduinos siguen siendo eminentemente ganaderos y ejercen de pastores del desierto. Los dromedarios ahora están más cerca del turismo que de las caravanas. Los burros ejercen de tales, cargando pesos varios. En todos los casos, no se libran de azotes y palos, desgraciadamente.

Aún así, aquellos que se dedican a la venta de pequeñas cosas (piedras, fósiles, pendientes, collares, vete tú a saber) te regalan más de lo que has comprado cuando entienden que te han engañado más de lo normal, lo cual, por otra parte, no te deja en muy buen lugar.

8. Colores, sabores y contrastes

P1200965

La comida árabe se repite en casi todos los países de su entorno. Primeros variados, compartidos por varias personas y ayudados por un pan ácimo sin levadura. Pastas como el Humous (de garbanzos, de yogur, de queso…) o en saladas como el tabouleh (tomate, pepino, perejil, cebolla..), hojas de parra rellenas, empanadillas de carne o queso.. todo un festival de sabores que está más rico que el segundo plato en el que invariablemente hay pollo y arroz o, en su defecto, cordero y arroz. De postre, las sandías más ricas y frescas, como sucede en toda la zona del Oriente.

P1210417 P1200899 P1210542

Si la comida es proclive a satisfacer los sentidos, también lo son los colores y contrastes de paisajes: el rojo del desierto del Wadi Rum; el azul pálido del Mar Muerto; el ocre de las tumbas reales de Petra y el rosado del Tesoro.

P1210348Paisajes pero también gentes que engrandecen el corazón. Y de todo eso, Jordania tiene mucho por ofrecer. Sonrisas como la de esta niña beduina en Petra, de camino al Monasterio, son el mejor recuerdo que uno puede guardar de este país fascinante.http://sp.visitjordan.com/Default.aspx

9 de septiembre de 2010

Apuntes sobre el medio Natural en Petra (y II) y Oriente Medio

P1220491

Estos dromedarios pastan libremente en un desierto sirio entre Palmira y el Éufrates. El recorrido por Jordania y Siria tiene un evidente interés arqueológico y social pero existen oportunidades para ver fauna y flora características de los ambientes desérticos que dominan en esta zona de Oriente Medio.

Es cierto que hay que buscarlas entre las ruinas de Petra, Palmira o Aphamea o bien aprovechar las visitas a grandes espacios como el desierto del Wadi Rum o el Mar Muerto. Pero el caso es que algo se ve, sobre todo reptiles, algún ave y dromedarios entre los mamíferos así como especies adaptadas a las duras condiciones climáticas entre las plantas.

P1210452 Una de las cosas que más llama la atención tanto en Jordania como en Siria es lo poco que les importa el paisaje y el medio natural.

No nos equivoquemos. Ambos países cuentan con espacios naturales protegidos y campañas para la recuperación de especies emblemáticas (como por ejemplo para el Oryx de Arabia, cerca del Wadi Rum).

P1210765Pero aún así, uno de los paisajes más habituales en ambos países es el desierto de bolsas de plástico.  Negras, blancas, grises… multitud de bolsas de plástico, de basura al fin y al cabo, se esparcen por los campos cercanos a las carreteras, proporcionando un aspecto desolador. Y no por lo desértico del ambiente, sino por la dejadez y falta de interés que demuestran campos y campos poblados de bolsas.

Otro aspecto que duele es revisar la magnífica Field guide to Jordan” de Jarir Maani (http://www.fieldguidetojordan.com/). Además de precisas descripciones de medio ambiente, medio natural y arqueología incluye entre las especies animales que detalla en su interior a aquellas que ya han dejado de existir en Jordania. La mención aparece en el leopardo, el guepardo, el oryx… “Raro o extinto en Jordania. En 1962 se divisó y mató de un disparo al último guepardo”.

Esto no se diferencia en nada de la situación que hemos vivido aquí hace unas décadas, simplemente (espero) es una cuestión de tiempo y de intención. Al menos existen los proyectos de recuperación antes mencionados y gracias a ellos al menos las especies más emblemáticas pueden tener una segunda oportunidad.

P1220211 Es el caso, por ejemplo, de las gacelas. Tres especies del Género Gazella viven en la zona. Una de ellas, la Gacela Persa (Gazella subgutturossa), está extinguida en el medio natural y criada en cautividad. Las otras dos gacelas, la dorcas (Gazella dorcas) y la de montaña (Gazella gazella) –como la de la foto- están en peligro de extinción.

P1220206 Otra especie con el mismo triste historial es el Avestruz (Struthio camelus). La subespecie arábica (syriacus) está, cómo no, extinta. La especie principal se está criando de nuevo en cautividad para devolverla a su medio.

En fin, que supongo que no es nada diferente a lo que se ha vivido en Europa, pero quizá lo que más se echa en falta es sensibilidad en la población (al menos, los responsables del reino Hashemita se han puesto las pilas).

Bien, el caso es que aprovecharé la visita al magnífico yacimiento de Petra para comentar algunas de las especies animales y vegetales que hemos encontrado en Oriente Medio, bien allí o bien en otras áreas semejantes de la zona.

Petra es espectacular desde cualquier punto de vista. El yacimiento arqueológico, es decir, la ciudad nabatea es tan espectacular que puede ensombrecer la fascinante naturaleza que le rodea. La geología es lo primero que llama la atención. El Siq, el canal natural erosionado por el agua y el tiempo mediante el que se accede al Tesoro y al resto de la ciudad, no es más que una invitación a descubrir los secretos geológicos de una región espectacular.

P1210079 Aquí y allá aparecen algunos árboles en el Siq. Se trata de un camino muy antropizado en tanto en cuanto se limpia frecuentemente y el paso de turistas es continuo. Aún así, la vida se abre camino aún en este paraje tan llamativo. Justo al inicio, una gran planta de Ricino (Ricinus communis, a la izquierda) se antecede a algunas higueras (Ficus carica, a la derecha), alcaparras (del Género Capparis) que ya han dejado pasar la época de su espectacular floración y otros arbustos que logran salir de entre las rocas de arenisca. Al fin y al cabo, están adaptadas a salir entre los quebrados huecos que deja la erosión en el Siq.

P1210421 P1210082

De hecho, algunas de las flores de las alcaparras ya se han transformado en frutos y sirven ahora de comida a las enormes avispas orientales de Oriente Medio (Vespa orientalis). Son verdaderamente sorprendentes, son grandes, de un color rojo oscuro y unas características bandas amarillas en el abdomen y en la cabeza que las hacen fácilmente distinguibles. De hecho, nos asombra ver cómo una de ellas levanta un escarabajo muerto de su mismo tamaño para llevarlo a un lugar tranquilo en el que, supongo, disponer de él.

P1210119 P1210289

En ese mismo Siq comienzan a aparecer aquí y allá las evidencias de unas formaciones geológicas muy particulares que aparecen típicamente en Petra: los anillos de Liesegang. Se trata de unas bandas de colores llamativos que varían en función del mineral del que están compuestos. En resumen, los anillos o el bandeado de Liesegang se forman gracias a aguas subterráneas enriquecidas en minerales que, al filtrarse por las rocas, dejan a su paso depósitos de esos mismos minerales dando lugar a estas espectaculares formaciones.

P1210394 Y efectivamente, diferentes minerales producen diferentes colores e incluso algunos de ellos ejercen la labor del cemento para convertir la acumulación de sedimentos en sólida roca. El óxido de hierro suele dar la coloración roja, los óxidos de manganeso la negra y la azulada, los amarillos son debidos a componentes con azufre.

P1210226 En todos los casos, las franjas (paralelas, concéntricas, alternas…) responden a una precipitación rítmica de minerales que,tanto en el exterior como en el interior de algunas tumbas, no dejan indiferente a nadie. Bien, quizá sí a los beduinos, quienes ya los tienen muy vistos y pueden llegar a echar una siesta bajo un techo que para nosotros es impresionante. Al lado, esperan los dromedarios con los que este beduino se gana la vida. Recordemos que antes éstos animales proporcionaban un medio de vida completo: transporte, comida, calor, agua en situaciones desesperadas, refugio. Y un modo de vida: las caravanas.

P1210231 Dejado atrás el nomadismo, el dromedario (Camelus dromedarius) sigue siendo una fuente importante de riqueza para los beduinos. Es un modo de transporte fundamental y además un recurso turístico de primer orden.

Los dromedarios son enormes. Su altura puede superar los dos metros y alcanzan los tres de longitud. Pero sobre todo, están soberbiamente adaptados a los desiertos, como todo el mundo sabe. No sólo acumulan grasas en la joroba y agua en la sangre, también soportan muy bien el calor, no jadean (no lo necesitan) y minimizan la transpiración.

Además, para protegerse del polvo y la arena, el dromedario cuenta con dos párpados en cada ojo, unas orejas pequeñas y peludas y unas fosas nasales capaces de cerrarse herméticamente a la mínima necesidad.

Por otro lado, sus pezuñas cuentan con una base almohadillada ideal para andar por la arena. Todo un logro en conjunto, vamos. Por cierto que su forma de comer es un poco asquerosa Tragan rápidamente las hojas de sus arbustos favoritos, y regurgitan lo comido para luego volver a ingerir y masticar lo vomitado inicialmente.

P1220229 Fueron domesticados hace 3000 años y la mayoría de los dromedarios que se pueden ver hoy en Oriente Medio están troquelados sino directamente domesticados. No obstante, algunas de las manadas de dromedarios que se ven por los inmensos desiertos sirios y jordanos puede que aún tengan cierta libertad.La menor necesidad de su uso ha conllevado que numerosos dromedarios anden sueltos cerca de poblaciones humanas y provoquen un alto impacto sobre los arbustos de las cercanías, superior incluso al de las otras dos especies de mamíferos sin los que el paisaje de Oriente Medio no sería el mismo: las cabras y los burros.

P1210268

Las cabras (Capra aegagrus) fueron domesticadas aquí, en Oriente Medio, hace 10.000 años. Y aquí siguen. Una de las estampas más habituales de estos parajes es el pastos beduino con las cabras arremolinadas a la sombra de la única acacia a la vista.

Las cabras abundan por toda Jordania y Siria y consiguen lo que en cualquier otro lugar del mundo: comer todo (lo vegetal) que se pone a tiro. Y así arrasan con lo poco que hay. También dan leche, carne, piel, abrigo…. son un recurso fundamental y parte del paisaje.

P1210235 Como así mismo lo son los burros (Equus asinus). Mientras en nuestras latitudes los pobres burros están de capa caída por su no necesidad actual, en Oriente Medio forman también parte de la sociedad. Y al igual que les pasa a dromedarios y cabras, no son precisamente bien tratados (al menos, a los ojos de los sensibles occidentales como nosotros). A los burros les tocó la domesticación hace 5000 años y en origen estaba adaptado a los desiertos, precisamente. Y ahora los beduinos se aprovechan de ello.

P1210214

Como estos burros se están aprovechando de esta adelfa para, supuestamente, comer. Al salir del Siq se abre el verdadero valle, el Wadi, dando lugar a una de las vistas más impresionantes que he tenido la oportunidad de ver.

Y aquí hay adelfas, muchas. La adelfa (Nerium oleander) es un arbusto enorme que puede llegar a medir tres metros, estilizado, de hojas verde oscuro y preciosas flores rosas o blancas… todas ellas venenosas. si son ingeridas, claro. Por lo que no creo que esos burros estén comiendo hojas de adelfa¡ Las adelfas están adaptadas a lugares secos y calurosos, pero prefieren estar sobre suelo húmedo por lo que, de encontrarlas, se sitúan en las zonas inundables y estacionales de los valles.

P1210213 Iniciamos el ascenso hacia el Monasterio. Una subida de aproximadamente una hora  regala, por igual, sublimes paisajes, gentes sonrientes, animales y plantas curiosos, uno de los más espectaculares edificios de importancia arqueológica y el mismísimo fin del mundo. El ascenso es duro, sobre todo si se hace a mediodía como hicimos nosotros.

P1210341 Las escaleras son empinadas, cuando las hay. Numerosos beduinos nos ofrecen burros para llegar al Monasterio y más tarde nos alegramos de no utilizarlos: la pendiente es enorme¡ Y a pesar de ello, los burros realizan auténticas proezas subiendo objetos imposibles hacia arriba.

P1210351 En el camino aparecen algunas aves revoloteando. Algunos son nuestros conocidos gorriones comunes (Passer domesticus) pero aquí y allá se dejan ver las tórtolas senegalenses (Streptopelia senegalensi) con una tonalidad azulada en medio del más monótono pardo terroso. Si bien no puedo asegurar que sean senegalenses pues son todas demasiado parecidas¡ Las tórtolas y los gorriones acompañan gran parte del camino, que aunque cansado es maravilloso. Y no sólo aparecen de ve en cuando pequeñas tumbas nabateas, también preciosos árboles creciendo en los lugares más recónditos y difíciles.

P1210339Es el caso de las sabinas moras (Juniperus phoenicea) que resisten estoicamente al clima tanto en nuestro país como aquí, en medio del desierto jordano. Estos preciosos árboles que pueden llegar a vivir hasta 1000 años son perennes como casi cualquier conífera. Algunas de ellas tenían sus típicos frutos en gálbula de color rojo oscuro que tardan 18 meses en madurar desde la polinización.

Otros arbustos completaban el reducido cortejo arbustivo de este valle: retamas (Retama raetam), pistachos como el del Ninfeo de la ciudad nabatea, higueras, alcaparras y arbustos típicamente xerófilos como los del Wadi Rum. Pero también alguna especie curiosa como el Coloquíntida (Citrullus colocynthis), una planta trepadora de frutos enormes, como sandías pequeñas y de sabor amargo que se está extendiendo por todo el Mediterráneo desde su África natal.

P1210298

Llegamos al final del recorrido, coronamos la cumbre de la arqueología nabatea con una vista poderosa del Monasterio. Y allí, además de la jaima en la que nos refrescamos tenemos un encuentro maravilloso: un Pez de la arena (Scincus scincus meccensis), un lagarto absolutamente adaptado al desierto, respecto del color, el movimiento o la alimentación.

P1210296 Llega a medir hasta 18 cm, es muy largo, y éste ejemplar cumplía de sobra. Corrió por la arena como si nadara por el agua, grácil y rápido, provocando destellos con su librea anaranjada y amarilla. Para hacer lo que hace, nadar en la arena, necesita una serie de adaptaciones basadas en el comportamiento de baja fricción y la resistencia a la abrasión de su piel.

La verdad es que nos emocionó mucho verlo (y verle correr) pues las guías indican que es muy difícil de ver en estado salvaje. No tuvimos tanta suerte ni con los camaleones ni con los Agamas del Sinaí, que lucen una espectacular librea azul que los hace inconfundibles.

P1210637Sin embargo, las sucesivas visitas a yacimientos de la zona sí nos permitieron ver a otros reptiles igualmente interesantes: geckos, salamanquesas y agamas. Por ejemplo, este Laudakia stellio de Jerash (arriba) con sus características bandas anaranjadas en el dorso y la cola. Imponente, este macho otea desde lo alto de una piedra con una territorialidad que llega a ser tan fuerte que puede acabar con otros machos más débiles para defender su terruño.

 P1220389P1230097

O esta salamanquesa Ptyodactylus guttatus de Palmira (izquierda) con sus características almohadillas al final de cada dedo, sosteniéndose grácilmente en los muros de un templo. O este posible Agama Pálido (Trapelus pallidus) de Aphamea (derecha y abajo), reptiles todos ellos adaptados a climas difíciles, ambientes rocosos y vida dura.

P1230099

Tan adaptados a la vida del desierto como la Hormiga del Desierto (Cataglyphis fortis), una de las hormigas más curiosas que hemos visto. Se trata de una hormiga negra que tiene el abdomen típicamente levantado para protegerse de la arena calentada por el sol. Esta hormiga es un fenómeno.

P1220330Es impresionante. No sólo tiene el abdomen para arriba, patas largas para correr o una capacidad incuestionable para comer deprisa. También es una hormiga que, a diferencia del resto, suele buscarse la comida solita sin necesidad de volver al hormiguero utilizando caminos hechos. Curiosamente, después de recolectar comida en lugares al azar es capaz de volver al nido directamente en línea recta. Diferentes estudios aseguran que lo hace gracias a que, atención, cuenta los pasos desde el inicio de su recorrido. Los patrones de luz del día también deben ayudar.(ver por ejemplo http://www.llave.connmed.com.ar/portalnoticias_vernoticia.php?codigonoticia=12165). P1210302Estas hormigas cuentan y suman los pasos que dan en cada uno de los tramos que recorren en el camino irregular que las lleva al alimento. Esto les permite calcular la distancia de la línea recta que deben seguir para llegar a su nido.””

Bien, llegamos al final del recorrido en Petra. Desde el Monasterio se puede acceder a diferentes miradores que dan una visión única de la zona donde nos encontramos. Optamos por varios de ellos, tenemos tiempo. Pero el primero de todos es el que más nos encandila: “el final del mundo”.

Se trata del último esfuerzo, pero cuesta. Al llegar arriba nos recibe un paisaje espectacular, impresionante. Las crestas de las montañas que encierran a Petra en un misterioso valle merecen recibir el apelativo de final del mundo.

Nos rodean plantas del desierto, arena, piedras, una jaima desvencijada y dos beduinos que tocan la guitarra. Eso, y la sensación real de estar en un lugar remoto y maravilloso.

P1210305